01 abril 2009

Ciego, Sordo...?


Ciego, sordo...?

Nooo...Tartamudo, quizá.


En el país de los ciegos, el tuerto es rey

Hace tres semanas comenzaron las clases para los estudiantes de Primaria y Secundaria en las escuelas Públicas y Privadas en la Republica Argentina, de las cuales ya perdieron 5 días de clases y conforme las ultimas noticias, en la semana que corre perderán otros 2 días más, según lo expresado por los representantes gremiales.
Enrolarme en las diferentes posiciones sobre “La razón” o “Sinrazón” de la perdida de esos días de clases, sería meterme en un laberinto, por que unos defienden a los profesores y sus magros sueldos, otros a los gremialistas y sus luchas “reivindicatorias”, incluso hay, quienes desde el Estado opinan que todo es sólo una cuestión politica para perjudicarlos, y nos dirán, que si analizamos los hechos de su gobierno descubriremos que el porcentaje de abandono escolar a disminuido, y entonces nos inundarán los programas de chimentos munidos de “estadisticas”, según ellos, para demostrar lo que hace un “Gobierno del pueblo y para el pueblo”. En definitiva, han convertido a la Educación Pública en la Argentina en un fascinante “Reality Show" (1)
Si observamos “El Sistema Educativo” en la República Argentina, principalmente en las Escuelas Públicas, descubriremos que ésta, es obsoleta, falto de metodología y sobre todo no reune los requisitos minimos para formar a los Estudiantes primarios y secundarios. En el trasfondo de este show mediatico que han montado por estos días, están presente todos los actores secundarios –gremialistas, profesores, gobierno-, quienes en apariencia vienen cumpliendo su papel cabalmente. Sin embargo, quizá, “sin querer queriendo” se han olvidado de los actores principales: LOS ESTUDIANTES.
Todo esto, está generando una situación gravisíma para el futuro de la Sociedad Argentina, pues, cuando hoy, uno charla con los menores, en edad escolar y les plantea preguntas sobre lo aprendido hasta la fecha, la respuesta es unanime: “No hemos hecho nada”, dicen.
A este paso, esas “blancas palomitas” van camino a convertirse en ciudadanos mediocres, pero sobre todo se les está enseñando, que en la sociedad “No hay Reglas y menos Respeto”. A este paso, lo que expresado, en la Ley Nacional de Educación (2), en la Constitucion Nacional, en La Declaración de los derechos del Niño, y en La Convención sobre los derechos del Niño (3), entre otros, se convierten en meros papiros sin valor.

 En medio de esta catarsis educativa, viene a mi memoria los hechos ocurridos en la primavera de 1984, en Lima-Perú.

Tenía 15 años y cursaba el último año del secundario en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe[4], ubicado en la Av. Alfonso Ugarte 873 en el Centro de Lima. Por aquellos tiempos, como suele suceder de vez en cuando, a un Ignoto legislador se le ocurrió la fascinante idea de crear la “QUINTA NOTA”, mediante el cual, TODOS los alumnos del primario y secundario del sistema Educativo en el Perú, debían rendir, además de los Cuatro examenes bimestrales, un examen adicional o “Quinta Nota”, cuya finalidad –según el legislador- era lograr que aquellos estudiantes que no habian logrado calificaciones suficientes para aprobar una materia a lo largo de la cursada, puedan con la “Quinta Nota”, aprobarla y no perder el año escolar.

Aquí, me debo detener un momento para RECONOCER, RECORDAR Y HOMENAJEAR a mis profesores de aquél entonces, quienes –además de nuestras familias- incentivaron a aquellos alumnos que cursabamos el secundario en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe, a observar y analizar la realidad de la Sociedad Peruana de entonces, de manera diferente. Nos incentivaron a defender nuestras ideas, a respetar a los demás, pero sobre todo: No tomar por verdades absolutas todos los dichos del legislador, por que éste, particularmente el Latinoamericano es Corrupto y Mediocre.[5]
Aquella primavera de 1984, cuando la noticia de la “Quinta Nota” llegó a las aulas del Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe, pero, particularmente en las aulas del patio de “Las palmeras”[6] se armó un revuelo de desaprobación e inmediato llamado a reunión en las 20 aulas de quinto año de secundario. Los profesores que en esos momentos se encontraban dictando clases, lejos de imponernos “silencio” nos motivaron al debate y discusion, del cual, éramos los actores principales.

Media hora más tarde, previa charla con los alumnos de las aulas de los cuatro patios del Colegio, salimos a la calle y cortamos el tránsito de las avenidas Alfonso Ugarte y Uruguay (ver imagen de la fachada principal del Colegio frente a la av. Alfonso Ugarte).
La razón:
  1. No se debía obligar a los alumnos que se habian aplicado a lo largo del año escolar, a rendir una “Quinta nota”.
  2.   Considerábamos que la actitud del legislador, para con nosotros, los estudiantes -futuros Ciudadanos de la Nación-, era una Falta de Respeto.  
  3. La Quinta Nota, sólo debía aplicarse a los alumnos que, sumado sus cuatro notas bimestrales no lograban aprobar la materia.
Minutos más tarde, ya estábamos casi rodeados por la Guardia Republica ( la guardia de choque), cuyo jefe de policia luego de conocer los motivos de nuestros reclamos, ordenó a sus hombres se mantuvieran sólo a la espectativa por si se producía algún tipo de incidente, cosa que no sucedería, pues a lo largo de los años, los profesores del Guadalupe nos venían repitiendo la misma letania: “Un alumno del Guadalupe no mancha los colores Patrios. Un alumno del Guadalupe, debe ser un ejemplo para sus hermanos menores –los estudiantes de grados inferiores- y para la comunidad”. “Por estas aulas, señores, han pasado Proceres, Martires y Presidentes del Perú”.
En cierta medida, la mayoría de las veces, La Insignia del Colegio Nuestra Señora de Gudalupe pesaba más que nuestra propia humanidad y la sociedad nos la hacia sentir de esa manera: Eramos odiados por los otros colegios de varones, precisamente por que eramos amados por las alumnas de las escuelas de mujeres. A los 15 años, sentiamos que llevabamos una mochila, con el peso y la carga suficiente para ir a la guerra y aunque eramos odiados por los otros colegios de varones, ellos no tenian el valor suficiente para enfrentarnos, y eso nos hacia creer que eramos super hombres y era en ese entonces cuando comprendiamos lo que significaba pertenecer al Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe.
Ante tamaña incursión frente a las narices de la policia –la comisaria del 6° quedaba enfrente del Colegio-, al comisario del lugar, jamás se le hubiera ocurrido lanzarse con sus hombres a la persecución de nuestros cuerpos adolecentes , por que le habría significado el fin de su carrera.
Tres horas más tarde del inicio de nuestra “Revolucion Estudiantil”, llegaron los primeros “emisarios”. Se nos habian unido: “el Colegio Nacional de mujeres Rosa de Santa María”, los colegios “Ricardo Bentin, Pedro Labarthe, Melitón Carbajal”, entre otros. Con el paso de las horas, la lista fue creciendo. Cerca de las Cinco de la tarde llegó hasta el lugar el subdirector del Colegio y nos manifestó que el Director queria hablar con nosotros, pero no en la calle, sino en el Auditorio del colegio.
Minutos despues, ya sentados en las butacas del auditorio, el director comenzó con su “discurso”. Nos dijo que él no compartia la metodología de la toma de calles, pero que sí compartia y apoyaba nuestro reclamo. Cuando nos cedió la palabra, de pie y uno por uno fuimos expresando nuestras ideas. Aquél encuentro, pronto se convirtió en un coloquio, un intercambio de opiniones, un debate de ideas. El Director, no nos reprendió... Nos educó.
Se comprometió a hablar con el Ministro de Educación y si fuera necesario con el Presidente de la Nación. Nosotros, Latinoamericanos (o Iberomericanos, como dice mi tio Luchito que deberíamos denominarnos) acostumbrados a las promesas incumplidas, descreímos un poco de sus palabras, aunque en nuestro impetú juvenil confiabamos, que al menos esa vez, fuesemos escuchados.
Cuando el director se retiró para hacer las negociaciones pertinentes, nosotros, nos quedamos en el auditorio a la espera de una respuesta. Casi una hora más tarde regresó (el Director) para informarnos que el ministro de educación habia decidido que la “Quinta Nota” sólo se aplicaría para los alumnos que no lograban aprobar una materia con sus cuatro (4) notas bimestrales promediadas.
Finalmente, luego de entonar el himno Nacional, el himno y la marcha Guadalupana, todos los alumnos volvimos a las aulas. Dos días más tarde, se hizo oficial la opcionalidad de la “Quinta Nota”. Nunca más supimos de aquél ignoto legislador. Años más tarde, la quinta nota quedó en desuso y finalmente fue derogada, por que descubrieron que “profesores” inescrupulosos solían pedir no sólo dinero, sino tambien pago en especie (azucar, arroz e incluso sexo) para aprobar las materias de los alumnos que por desgracia o vagancia no lograban aprobar sus materias con las cuatro notas bimestrales. El Director, tres años más tarde fue elegido Director de la Biblioteca Nacional.
Nosotros, los alumnos del aquella primavera de 1984 aprendimos a ser mejores ciudadanos. Pronto seríamos mayores de edad y a lo lejos, los tambores de la guerra se comenzaba a escuchar más fuerte, particularmente desde la zona ecuatorial del Perú. A lo largo de los años, cada uno de esos ex-alumnos hemos seguido la tradición y el lema del Colegio que reza: “....Juremos ser siempre unidos y ayudarnos sin distinción”
Cuando veo la realidad educativa en la Republica Argentina de hoy, me causa una profunda preocupación por aquellos estudiantes que asisten a las escuelas publicas, terminarán su ciclo escolar sin la adecuada preparación para los tiempos que vivimos y que inevitablemente van camino a convertirse en fracasados, por no decir mediocres. No está demás recordar que son los padres quienes tienen una obligacion ineludible, pero de ello hablaré en otra oportunidad.
Seguramente –como hasta ahora ha venido sucediendo-, aparecerá algún ingoto legislador y pretenderá cambiarle U-N-I-C-A-M-E-N-T-E el nombre al Sistema Educativo Argentino, del que tiene, por uno más rimbombante, sin modificar el contenido ni la metodología del sistema que está obsoleto para estos tiempos.
Ya está demostrado hasta el hartazgo, que el legislador actual piensa que los Estudiantes “son esos tontos bajitos que no entienden nada”
No estamos tan mal, pero, podríamos estar mejor... Sí quisiéramos.



Los Editoriales de las principales Revistas y Periódicos de la Argentina están inundados de temas como: El lockout Patronal, El Comienzo del Torneo Clausura de fútbol, las Alianzas electorales, El adelantamiento de la fecha de las eleciones legislativas, la inseguridad, las connotaciones políticas del viaje de la presidenta al Brasil, PERO......nada se dice sobre los “ESTUDIANTES” y sus perdidas de Clases.
"La educación es una prioridad nacional y se constituye en política de Estado para construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la cuidadanía, respetar los derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico–social de la Nación."
Ley Nacional de Educación (Artículo 3º)


[3]Articulo 28: Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho...” “Articulo 29: Los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a: Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades; Inculcar al niño el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas; Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país de que sea originario y de las civilizaciones distintas de la suya; Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre...”. Convencion Internacional sobre los derechos del Niño.
[4] El Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe fue el primer colegio nacional de la República del Perú, fundado en la calle Chacarilla, del barrio de Guadalupe (aún existente) en Lima el 14 de noviembre de 1840. Tiene el nombre de la venerada imagen de la Virgen de Guadalupe que en 1951 fue declarada "Patrona de los Estudiantes" del Perú oficialmente por el Papa Pio XII. Muchos de sus egresados han sido y son notables héroes nacionales e importantes personajes destacados en la política, ciencia y las artes para el Perú. Algunos notables. Presidentes: Manuel Pardo y Lavalle, Manuel Candamo Iriarte. Heroés: José galvez Egúsquiza, Leoncio Prado Gutierrrez, José Quiñones Gonzales, Melitón Carbajal; Manuel Bonilla (niño heroé en la batalla de Miraflores durante la guerra con Chile, 1879-1883. Otros: Cesar Vallejo (poeta), Javier Heraud (poeta), Abraham Valdelomar (narrador, ensayista), Felipe Pinglo Alva (compositor), Enrique Lopez Albujar (escritor), entre otros.
Salvo pequeñas excepciones.
El Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, ocupa toda una manzana, tiene 4 patios: El patio de primaria, donde estan los que cursan el 5° año de primaria unicamente (Es el unico grado de primaria en el colegio). El patio de tercero, donde estan los de 1°, 2° y 3° año de secundaria. El patio de 4°, donde estan la peluqueria, la capilla y aulas de 4° año de secundario. El patio de las palmeras, donde hay sólo aulas de 5° año de secundaria. Luego estan el patio de honor y adicionalmente –que esta a varios kilometros- el campus deportivo, que ocupa unas 6 manzanas; El campus Universitario, que estaba aún en planificacion y tiene unas 10 manzanas de terreno.
En el Perú la mayoria se alcanza a los 18 años. A diferencia de otros paises, donde a los 18 se convierten en menores adultos y recien a los 21 años alcanza la mayoria de edad con todas sus obligaciones y derechos.
Su similar en la Argentina serían los Colegios nacional Buenos Aires y Carlos Pellegrini, en la ciudad de Buenos Aires.
En el Sistema Educativo Peruana las notas van del 0 al 20, siendo 11, la nota minima aprobatoria.

TUS COMENTARIOS SON BIENVENIDOS