30 enero 2012

SEÑOR, ¿LE LUSTRO LOS ZAPATOS?

          Han transcurrido casi cuatro semanas del 2012. Esta inconcluso y a punto de terminar el primer mes. Desde mi último artículo, hasta ahora no recuerdo cuando tiempo a pasado. No me he puesto a contar los días, quizás por que estos corren con demasiada prisa y Yo no pude encontrar algún tema o disparador que me obligue a sentarme frente a mi computadora y contar o narrar las cosas que producen cada una de mis neuronas.

             En vano he tratado de leer todo tipo de artículos, hojear revistas, fotografiar  a diestra y siniestra, recorrer museos, galerías, pasajes. Nada. Ni una sola puta idea para escribir.


           He estado a punto de darme por vencido y usar los artículos leídos y todo aquello que llegó a mis manos, únicamente, para el programa de radio (“REALIDADES PERUANAS”) que hacemos con Mario y Marino, unos amigos que conocí no hace muy  poco tiempo. Sin embargo, el destino (como siempre) tiene esa mala costumbre de meterme en los lugares y las situaciones más insólitas. ¿Por qué lo haces?, suelo preguntarle. Pero, él, no me da ni cinco de pelota, simplemente me coloca en ese determinado lugar, no sólo como observador, sino también como actor y participe necesario.



             Cuando el jueves 06 de enero, recibí un mensaje de Pablito (Ing. Pablo Preciado) avisándome que había una reunión a las 19.00 hs., lo tomé como algo habitual, pues por lo general en la Asociación Civil (CASA DEL PERU, en la cual participo como socio) solemos reunirnos los jueves a las 20.00 hs. Sin embargo, cuando llegué descubrí que ese día la temática sería otra. Estaban hablando de un Doctor que al parecer estaba pasando algunos inconvenientes médicos y judiciales. Los Socios de Mayor edad, dijeron, “hay que ir al Consulado. Ellos pueden darnos una mano”. Luego de algún intercambio de ideas, unánimemente se decidió ir al Consulado al día siguiente para ver si podían cooperar con esta “Cruzada” de ayuda.
             Era la primera  vez que escuchaba el nombre de este “Doctor”. Era, al parecer amigo de la mayoría de los que ese día asistieron a la reunión. Algunos eran sus contemporáneos. Todos me daban datos que trataba de guardarlos para que en la tranquilidad, ordenarlos y conocer mejor a ese “Doctor” para mi, desconocido. 
            Lo habían estado buscando desde hace mucho tiempo. Estaba casi desaparecido. La señora Marité (Socióloga. Esposa de uno de los Doctores), usando sus diversas conexiones había dado con el paradero de este “desconocido Doctor” de quien, sus amigos y contemporáneos se referían a él con profunda admiración y estima.

             En medio de la charla (habitual) uno de ellos me alcanzó un libro cuyo título decía: “DE LUSTRABOTAS A MÉDICO-ABOGADO”. Prometí que iba a leerlo.

           Al día siguiente, conforme lo acordado fuimos al Consulado general del Perú en Buenos Aires. No teníamos cita, sin embargo, fuimos atendidos. Fueron atentos. Charlamos el tema relacionado a la problemática del “Doctor”. Acordamos que el martes siguiente regresaríamos con mayores datos y que además, trataríamos que el “Doctor” se acercara personalmente a la oficina Consular.
    El martes 10 de enero de 2011, estuvimos puntualmente conforme lo acordado con la funcionaria Consular (I.V.). Cuando llegó el último de los comprometidos, tocamos el timbre, ingresamos. Salió a nuestro encuentro una mujer con uniforme policial (PFA). Le informamos el motivo de nuestra visita. Luego de averiguar sobre el paradero de la Funcionaria Consular, nos dijo:
— ¡La Cónsul I.V. no está, me informan que tuvo que salir de urgencia por un problema de Salud!.
— ¿Cómo?— nos preguntamos todos.
— ¡Debieron habernos llamado avisándonos de esta situación. — Dijo uno de los doctores.—, hemos hecho viajar al “Doctor” desde muy lejos y es perjudicial para él en el estado delicado de su salud! ¿Qué les costaba un simple llamado o un mensajito?

           Nos enojamos y pese a parecernos una “Falta de Respeto” por parte de la funcionaria Consular, preferimos retiramos y acompañamos al “Doctor” al Consultorio Médico de Atención Primaria que hace muy poco inauguró la asociación civil “CASA DEL PERU”.
    Ya en el consultorio, el lugar se pobló de anécdotas. Al rato llegó “Pablito”. Cuando lo vio.
— ¡Cholo! ¿Cómo estas?
El “Doctor”, lo miró, se tomo su tiempo. Se levantó como catapultado de su silla.
— ¡Ingeniero Pablo Preciado!—, dijo, fundiéndose ambos en un largo y fuerte abrazo.
— ¡Doctor Federico Aquije Matta!—atinó a decir Pablito.

                 Se sentaron  y recordaron sus infancias en la ciudad de Ica Ambos habían asistido a la misma escuela, habían jugado futbol en la misma “Canchita” y cuando terminaron el secundario el destino los había separado.
                 Ica, es una ciudad al sur del Perú, capital del Departamento de Ica, situada en el estrecho valle que forma el río Ica, entre el gran tablazo de Ica y las laderas occidentales de la Cordillera de los Andes.

— ¡Cholo!¿Te acuerdas que jugábamos en verano en las orillas del río Ica?—preguntó Pablito.
— ¡Claro, pues, Negro! ¡Cuando crecía derrepente se llevaba gallinas, chanchos y las casas de los que construían sus casitas muy cerca de la orilla! ¡Era tan caudaloso que venia arrastrando árboles y unos “rocones!

                 El Doctor Pedro Aquije Matta Nació un 18 de julio de 1929, hijo de María Dolores Matta y Pedro Pablo Aquije. El matrimonio tuvo en total ocho hijos. Su padre, Don Pedro Pablo Aquije era carpintero y ebanista, con el cual se ganaba el sustento de la familia, mientras que su madre se dedicaba a trabajar la tierra. Alimentar, vestir y educar fueron siempre tareas duras y objetivos prioritarios.

               A los 18 años, el joven Pedro Aquije Matta partió hacia Lima con la intención de ingresar a la Facultad única de ese tiempo. El ingreso estaba limitado a 400 bachilleres. El “Doctor”, no logró ingresar.
    1950 lo encontró en Lima, sobreviviendo en diversos oficios, pintor de “brocha gorda”, peón y ayudante de lo que venga. Su afición al box lo llevo a practicarlo y con sus peleas fue juntando dinero para su proyecto: Ser Médico.
               En la prensa Limeña había salido la noticia que en Argentina, el General Perón había abiertos las universidades a los latinoamericanos que quisieran ingresar. Esa noticia le dio esperanzas. Se le abría una posibilidad y aunque se fuera con “lo justo” y todo fuera una incertidumbre, en enero de 1952 partió de Lima, rumbo a Buenos Aires. El destino sin embargo, torció su camino y debido a que enferma debió quedarse en Chile para curarse, mientras tanto, los escasos ahorros poco a poco se van diluyendo.
              Con todo en su contra, trata de ganarse el sustento y el azar le proporcionó una pizca de esperanza. El número  31444 de la lotería, una tarde, le quedó sin vender. El número  salió premiado. Con esa súbita fortuna, le compró una casa a su madre adoptiva Rosa Bernales a quien conoció cuando tenía escasos tres (3) años, momento en el que su madre Martha Dolores Matta le había dicho, “…Hijo, tendrás que ir a lo de tu tía Rosa, ella te cuidará y te atenderá por un tiempo. Allí en la ciudad te cuidarán lo mejor que puedan hasta que puedas regresar conmigo…”

                  Permanecer en Santiago de Chile le resultó demasiado penoso para sus escasos recursos. hizo amistad con el estudiante Venezolano Juan Briceño (hoy médico) quien le pagó el pasaje y fue quien posibilitó que en febrero de 1952 llegara a Buenos Aires. Trabajo en todos los oficios conocidos para mantenerse en el mismo hotel que sus amigos, pero al no poder pagar, su orgullo no permitió que siguiera hospedado gratuitamente y decidió quedar en la calle, dormir en bancos de plazas y refugios diversos e incluso el Ejército de Salvación fue su recurso extremo donde conseguir techo, cama y comida.

                   En marzo de 1952 se anota se anota en la Facultad de Medicina, pero la cosa no será fácil, debía mantenerse. Convertido en “buscavida”, vendedor callejero, lavacopas, ayudante o peón.

                 La Avenida de Mayo constituyo su área de actividades. Un día se acercó al lustrabotas asentado en una de las intersecciones de la Avenida de Mayo y le preguntó:
— ¿No sabría de algún trabajito o No podría ponerme por acá para lustrar Yo también zapatos?
El hombre lo miró y siguió con su trabajo. Cuando terminó.
— ¡Mira pibe, acá no te puedes poner. Esta es mi esquina. Si quieres puedes ponerte en la otra!.
Sin embargo, al día siguiente, el hombre apenas divisó al futuro “Doctor”, lo llamó.
— ¡Toma pibe, esto te va servir para comenzar!— le dijo entregándole una caja de madera preparada especialmente para lustrar zapatos. —¡Esta fue mi primera caja, espero que te sirva!
Se hicieron amigos, descubrió que era de nacionalidad Boliviana y sobre todo, logró ganar lo indispensable para su sustento. Eran tiempos de charoles y zapatos bien lustrados y brillosos.

                Por estos días cayó en mis manos, de pura casualidad la revista Española “El País Semanal” del domingo 11 de diciembre de 2011 donde salió un artículo cuyo encabezado dice, “EMIGRANTES EN LA HORA DEL ADIOS” cuya autora es Lola Huete Machado donde narra la actualidad de los nuevos Emigrantes Españoles. En su página interior donde desarrolla su artículo, en letras grandes, Lola ha escrito,  EMIGRANTES OTRA VEZ y comienza diciendo, “Partir es morir un poco. Dejar atrás la familia de uno, los amigos de uno, el barrio de uno…decidirlo. El propio país deja de ser de algún modo el país apropiado, deja de ser opción. Y uno se va. …no hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuantos son ni adónde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. ‘Mi hija está en Berlín’,  ‘Se ha marchado a Montpellier’, ‘Se fue a Dubai’, son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan…”
“…Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país — sigue diciendo Lola, a través de uno de sus entrevistados —, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras. …aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable. No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-ni que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos….”

                  “Partir es morir un poco. Todos, sea cual sea el género y la condición, sufren con la decisión. Y esto tiene un nombre: SINDROME DE ULISES. Emigrar se está convirtiendo hoy, para millones de personas, en un proceso que posee unos niveles de estrés tan intensos que llegan a superar la capacidad de adaptación de los seres humanos, dice el psiquiatra de la Universidad Complutense Joseba Anchotegui”.

                  Mientras leía a Lola Huete Machado, llegaron a mi mente miles de imágenes que aunque hubiera tenido el tiempo suficiente no hubiera podido ordenarlas en tan poco tiempo. Recordé que en marzo cumpliré 20 años desde aquella tarde en la cual, mientras el colectivo se alejaba, una parte de mi vida se iba quedando en aquél lugar. No viajó conmigo. ¿Por qué? No lo sé, simplemente se quedó.

El termino “Migrante” encierra en si mismo dos términos: Emigrante e Inmigrante. Al respecto la RAE expresa lo siguiente.

a- EMIGRANTE.
(Del ant. part. act. de emigrar).
1. adj. Que emigra. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de una persona: Que se traslada de su propio país a otro, generalmente con el fin de trabajar en él de manera estable o temporal. U. t. c. s.

b- INMIGRANTE.
(Del ant. part. act. de inmigrar).
1. adj. Que inmigra. Apl. a pers., u. m. c. s.
2. Que llega a un país distinto del propio para establecerse en él.

               Para comprender mejor, tomare como base a La Argentina. Los peruanos que ingresamos a través de las fronteras para establecernos, somos inmigrantes en la Argentina. Los Argentinos que se van a otros países para establecerse,  son Emigrantes.
Si tomamos como base al Perú, diríamos que los peruanos que salimos a través de la frontera Peruana rumbo a otros países, somos Emigrantes. Los Extranjeros que ingresan al Perú para establecerse son Inmigrantes

                  Leer a Lola Huete Machado, me hizo descubrir e investigar el SINDROME DE  ULISES. Conforme narra el poeta griego Homero en “La Odisea”, Ulises (el héroe guerrero) embarcó hacia su hogar en la isla de Ítaca tras la batalla de Troya. Vagó durante diez años por las costas del mar Mediterráneo conociendo a los cíclopes, las peores tempestades de Poseidón, los cantos de las sirenas, monstruos marinos y ninfas.
Cuando por fin consiguió regresar a casa con su mujer, ella  se disponía a elegir un marido entre varios pretendientes.
    Treinta siglos más tarde de que fueran escritas las desventuras de Ulises siguen siendo una metáfora de las dificultades y la zozobra que viven muchas personas migrantes. “La Odisea” es el relato de lo dura que puede ser la estancia fuera y lo doloroso de un regreso cuando todo ha cambiado.

                    El Síndrome de Ulises, llamado también Síndrome del Emigrante con Estrés Crónico y Múltiple, es un síndrome de naturaleza psicológica que se caracteriza por un estrés crónico que viene asociado a la problemática de los emigrantes al afincarse en una nueva residencia.
    Su descubridor, el doctor Joseba Achótegui, psiquiatra del SAPPIR (Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados del Hospital de Sant Pere Claver de Barcelona) y profesor titular de la Universidad de Barcelona, expresa, “que es una situación de estrés límite, con cuatro factores vinculantes: 1- Soledad, al no poder traer a su familia. 2-  Sentimiento interno de fracaso, al no tener posibilidad de acceder al mercado laboral. 3- Sentimiento de miedo, por estar muchas veces vinculados a mafias. 4- Sentimiento de lucha por sobrevivir”.
“El Síndrome del Inmigrante con Estrés Crónico y Múltiple se caracteriza, por un lado, porque la persona padece unos determinados estresores o duelos y, por otro lado, porque aparecen un amplio conjunto de síntomas psíquicos y somáticos que se enmarcan en el área de la salud mental—sigue diciendo el profesor Joseba Achótegui, y agrega—; entendemos por estrés “un desequilibrio sustancial entre las demandas ambientales percibidas y las capacidades de respuesta del sujeto” y por duelo ‘el proceso de reorganización de la personalidad que tiene lugar cuando se pierde algo significativo para el sujeto’. Podríamos establecer una correlación entre los dos conceptos señalando que ‘el duelo es un estrés prolongado e intenso’. Consideramos que habría que diferenciar desde la perspectiva de la dificultad en la elaboración del duelo, y por lo tanto en su potencialidad psicopatógena, tres tipos de duelos:
1- El duelo simple: es aquel que se da en buenas condiciones y que puede ser elaborado.
2- El duelo complicado: cuando existen serias dificultades para la elaboración del duelo
3- El duelo extremo: es tan problemático que no es elaborable, dado que supera las capacidades de adaptación del sujeto. Este sería el duelo propio del Síndrome de Ulises”


—¡Negro, trata de triunfar, no seas como tu tío, tú tienes madera, tállala bien!.
Eso, recuerda el “Doctor Aquije Matta” que  le había dicho su tío Santiago Mendoza en varias oportunidades durante sus largas caminatas de su Ica natal.

                  Ya en la Facultad de Medicina, varios años transcurrieron alternando entre buenas y malas rachas, por ello debió a resignarse a rendir sólo dos o tres materias por año.
    Una mañana que realizaba su trabajo habitual de lustrabotas en la Av. de Mayo.

—Señor, ¿le lustro los zapatos?— le dijo a un joven que caminaba por aquél lugar.
El muchacho, giro sobre si mismo, lo quedó mirando por algunos segundos.
— ¡Chooooooolo! ¿Cómo que señor? Soy Pablo Preciado. ¿No te acuerdas que fuimos a la misma escuela, que jugamos al fútbol en el mismo barrio?

               Los dos jóvenes se fundieron en un fuerte y caluroso abrazo. El destino los había reunido para no separarlos, al menos hasta el día de hoy.

                En La facultad de Medicina se granjeó la simpatía y el apoyo de muchos profesores, quienes viendo en él, buenas cualidades le procuraron trabajos. Con esas nuevas posibilidades pudo dejar el cajón de lustrar, “el único patrón duradero que tuvo” que no le exigió una dependencia ni un horario inflexible.
              Cuando el “doctor” recuerda la forma como nació su vocación, evoca su Ica Natal y cuenta: “Creo que el  hombre, cualquiera que sea su condición, obedece a ciertas pautas que determinan y se proyectan hacia una vocación. Por qué elegí la medicina es una pregunta que me hacen y me hago, pero que tiene sin duda un origen. Cuando yo era niño, a los 10 o 12 años, mi abuela, que vivía y trabajaba en el campo, enfermó de cáncer de mama. Me tocó a mí acompañarla como única persona que podía atenderla, aliviándola en lo posible de los dolores que soportó. La vi sufrir y padecer ante la impotencia de poner remedio. Por mucho tiempo esa imagen sufriente me acompañó y creo que eso fue lo que me despertó la vocación”

             Pedro Federico Aquije Matta obtiene el título médico el 15 de abril de 1963 e ingresa como médico externo de la guardia del Hospital Rawson. Su historia era conocida por sus colegas, amigos y “buscavidas”, compañeros de sus actividades en la Avenida de Mayo que festejaron la perseverancia y el espíritu luchador del joven peruano.

    El diario “La Razón” publicó una nota titulada:

“UN PERUANO QUE DURANTE AÑOS LUSTRO ZAPATOS EN LA AVENIDA DE MAYO ACABA DE RECIBIRSE DE MEDICO CON CALIFICACIONES DE SOBRESALIENTE.

                El reportaje decía: “…una de las “colectividades” mas numerosas –o ignoradas- de Buenos Aires, es la de los estudiantes latinoamericanos que cursan carreras universitarias entre nosotros. Y muchos se reciben o se recibieron con todos los honores y resonancias. Ahora se ha registrado un ejemplo singular de tenacidad del que es protagonista un simpático peruano. El Sr. Federico Aquije Matta, graduado en la Facultad de Medicina de la Ciudad de Buenos Aires a los 34 años. Llegó a nuestro país en 1952, pero no arribó como un “niño mimado” que recibe puntualmente un giro de dinero para cursar sus estudios. Llega sin nada… o con mucho: su voluntad, su afán de ser algo en la vida sin otro auxilio que su capacidad y esfuerzo. No bien llegó se inscribió en la Facultad de Medicina. Y ¿cómo vivir? ¿De qué?. De lo primero que se le presentara. Ya mismo, necesitaba subsistir. Entonces decidió ser lustrador de calzado por la Avenida de Mayo en el tramo entre Cerrito hasta plaza de Congreso. Federico Aquije Matta intuía que si se quiere se llega”.
“…Matta piensa seguir preparándose para la docencia pues ya se desempeña en el cargo de auxiliar de anatomía normal. En cuanto a su capacitación será la  ginecología y obstetricia y cuando todo vaya bien instalará su consultorio y posteriormente viajará a su patria”.
“…Verdadero domador del tiempo, el doctor Aquije Matta es un verdadero ejemplo de lo que pueden el método y la confianza en si mismo, que unidos a una fuerte vocación, todo lo pueden. En nuestro medio no fueron nunca “inmigrantes” pues un hispanoamericano es en la Argentina un “forastero” pero jamás un extranjero. Es decir, un hermano que se ha trasladado de otra comarca tan lejana para ingresar a la nuestra por el origen común y la identidad del idioma la fe”.
“…De este ejemplo de indomable tesón habrá que decir, modificando la famosa frase, que lo que el esfuerzo incansable “non da”, ninguna carta de recomendación presta. El doctor Aquije Matta puede dar fe de ello”.


                  En el periodo del 76 al 86 se interesó por las Ciencias Sociales. Finalmente en 1986 sorprende a muchos cuando les informa que ha comenzado la Carrera de Abogacía en la Facultad de Derecho. Los que lo conocían no se sorprendieron por que sabía de su entrega y apasionada fuerza vocacional. En 1991 egresa de la Facultad de Derecho de la Ciudad de Buenos Aires, exhibiendo el título de Abogado.
                 Este hombre golpeado muchas veces por el infortunio, premiado alternativamente y otras pocas discriminado, supo equilibrar. Abierto a la comprensión de problemas ajenos,  se integró como profesor del Ministerio Público en el Palacio de Justicia para el “Patrocinio de pobres y Ausentes”, como así también a una comisión de Asuntos Internacionales.

La vida profesional del Dr. Federico Aquije Matta a groso modo, seria el siguiente:.

PEDRO FEDERICO, AQUIJE MATTA
Nacimiento: 18 de julio de 1929.
Nacionalidad: Peruano.

TITULOS:

FACULTAD DE MEDICINA (UBA).
Médico: Expedido el 15 abril de 1963.
1960 -1963 – Médico Externo de la guardia del Hosp. Rawson.
1963 – 1968 – Médico Concurrente del Servicio de Ginecología del Hosp. Rawson y sub-jefe de los consultorios en el mismo lugar.
1969 – 1973 – Médico Concurrente del Servicio de Ginecología del Policlínico Araoz Alfaro.
1987 – 992 – Médico honorario en el Departamento de Educación Física de la Facultad de Derecho Y Ciencias Sociales.

ACTIVIDAD DOCENTE.
1953 – Ayudante adscripto Tercera Cátedra de Anatomía Normal.
1954 / 1955 – Ayudante Honorario Tercera Cátedra.
1956 / 1971 – Ayudante Rentado Tercera Cátedra de Anatomía.
1972 / 1973 – Ayudante de la Primera Cátedra de Anatomía.
1974 / 1975 – Jefe de Trabajos Prácticos Rentados Anatomía Normal.
1967 – Nombramiento expedido por la Facultad de Ciencias Sociales Médicas de Buenos Aires como Ayudante de Ginecología de la Unidad Hospitalaria Rawson.

FACULTAD DE DERECHO (UBA).
Alumno regular entre 1973 – 1974 – 1975.
Reingresa en 1986 y aprueba última materia el 17-12-1991.
Abogado: Diciembre de 1991.

ACTIVIDAD DOCENTE.

1974 – Ayudante Alumno de Derecho Internacional Público – Prof. Sabate.
1975 – Ayudante Alumno de Derecho Penal – Prof. Mariano Cuneo Livarona.
1992 / 1993 – Ayudante de Derecho Comercial  - Prof. Bergel.
1993 / 1994 – Por Concurso Ayudante del Régimen Jurídico de los Recursos Naturales – Prof. Dra. Krom Levantini.
1993 / 1994 – Por Concurso Ayudante de derecho Internacional Privado – Prof. Ricardo Ballestra / Luis Boffi.


             “…Federico Aquije Matta vuelve entonces a ser ejemplo por segunda vez: de lustrabotas a médico primero y ahora también abogado. Con él podemos pensar en llevar a todo el continente este ejemplo de esfuerzo y dedicación de un peruano y argentino por adopción. Dos países, Argentina Y Perú, unidos por los logros libertarios de la independencia americana, ávidos de progreso y justicia para con sus pueblos.
 En esta hora en que la integración económica y social surge como una alternativa necesaria e impuesta por los veloces cambios del mundo, Aquije Matta es, en su persona misma, ejemplo de esa integración de cultura y propósitos.
 Su ejemplo debe servir a las presentes y futuras generaciones de latinoamericanos que ansían una sociedad más justa y eficiente, apoyada en el esfuerzo y la solidaridad de sus amigos. “, expresa el Dr. Ricardo R. Ballestra (Prof. De Derecho Internacional Privado U.B.A) en el prologo al libro “De LUSTRABOTAS A MÉDICO – ABOGADO” (Historia de una Vida con Objetivos) de Nicasio Liébana – Editorial “Sarandiario” – 1996.

              “…Conociendo la historia de su vida, no puede sino afirmarse, que se trata de un maravilloso ejemplo de empeño y fuerza para salir adelante en el largo camino de la existencia, lleno de escollos, acechanzas y vaivenes…
…Estudiar, saber, indagar, ser útil a la sociedad que lo alberga, es su meta irrenunciable. Nada ni nadie detiene su obstinado ideal de cristalizar sus anhelos en dos profesiones; la medicina y el derecho, su razón de ser…
            Su historia nos da energía vital y ansías de vivir; nos proyecta en un mundo real sin fantasías ni vanas ilusiones, llena de la riqueza del saber, del sentimiento solidario y de los ideales esenciales”, manifiesta el Dr. Julio Armando Grisolía (Juez Nacional del Trabajo) en REFLEXIONES SOBRE AQUIJE MATTA, Contratapa del libro “De LUSTRABOTAS A MÉDICO – ABOGADO” (Historia de una Vida con Objetivos) de Nicasio Liébana – Editorial “Sarandiario” – 1996.


                  El programa denominado “Practica en Tribunales para Estudiantes – Curso Inicial de Práctica Profesional” en la Facultad de Derecho de la U.B.A nació como una respuesta al interés demostrado por los alumnos por acercarse al ejercicio profesional y conocer la mecánica de trabajo de los tribunales que resulta esencial para la carrera. Esto fue canalizado través del Dr. Federico Aquije Matta, el Dr. Ricardo Ballestra y el Dr. Julio Armando Grisolía. El fin perseguido era elevar el nivel de capacitación práctica de los estudiantes de la Facultad de Derecho de la U.B.A. acercándolos al ámbito de tribunales. Apenas abierto la inscripción para el Curso Inicial de Práctica Profesional, en tres (3) días se inscribieron trecientos (300) alumnos, superando las expectativas más optimistas. Esto motivo que se abocarán en forma inmediata a consultar a magistrados de distintos fueros la posibilidad de extender el programa. Se sumaron, además del Dr. Julio Armando Grisolía (Juzgado del Trabajo Nº 66), el Dr. Miguel Ángel Gorla (Juzgado del Trabajo Nº 2), el Dr. Martín Julio Irigoyen (Juzgado Civil Nº 102), el Dr. Omar Jesús Cancela (Juzgado Civil Nº 7). Coordinador General: Dr. Pedro Federico Aquije Matta (Lavalle 1282 1º Piso, Of. 20).

                Años más tarde se convirtió en materia obligatoria, que formaba parte de la currícula para recibirse de abogado, el mismo que debe realizarse durante un año en el octavo (8) piso del palacio de tribunales: “Pobres y Ausentes”.

                Cuando recuerdo aquél 10 de enero de 2012, fecha en la cual la Funcionaria Consular (I. V.) que se había comprometido a recibir y atender al ““Dr. Federico Aquije Matta, se enfermó de manera imprevista, que ni siquiera por una cuestión de respeto llamó o envió un mensaje. Que además, no tuvo la delicadeza o educación de comunicarse para disculparse por su proceder en los días subsiguientes, no me queda más que pensar que la Cónsul Srta. I. V. jamás aprendió los valores que debieron haberle inculcado sus padres, comportándose como una funcionaria mediocre como muchas de las que pululan en la burocracia peruana. Sin embargo, estoy seguro que si se hubiera comprometido con los “Politiquillos de Pacotilla Mediocres” que pululan en la Colectividad Peruana en Buenos Aires, habría corrido en puntillas como las bailarinas de ballet. Los tiempos por suerte están cambiando y esos “susodichos” poco a poco desaparecerán y se volverán a respetar, el valor, el sacrificio, la profesión.

              A pesar de ello, el Doctor Aquije Matta, decía: “me han golpeado de todos lados, pero como buen boxeador siempre esquivo los golpes y no me dañan”

   
               En lo personal, podría contar muchas anécdotas  que me han sido contados por sus amigos y muchas otras por el propio Federico Aquije Matta. Podría Seguir escribiendo su historia de sacrificios y de logros, pero lo voy a dejar para otra oportunidad. Hoy, me voy a quedar con algo que me dijo hace un par de semanas:
“Es hora de que ustedes los jóvenes tomen la posta. Nosotros (refiriéndose a él y a sus amigos, los Drs. Dovar Rojas, Augusto Flores, Víctor Pebe Pueyrredón y al Ing, Pablo Preciado, entre otros), ya estamos viejos. Aunque quisiéramos seguir batallando, el cuero ya no nos da. Ahora, sólo nos queda enseñar. Hoy, es el tiempo de ustedes”.

    Aquella tarde cuando dijo esas palabras, Yo, era el único joven presente, pero creo que se refería a todos los jóvenes peruanos. 

    Parafraseando a su tío Santiago Mendoza, podría decir: “Peruano, trata de triunfar, no seas como tu tío, tú tienes madera, tállala bien”.- 



No estamos tan mal, pero, podríamos estar mejor... Sí quisierámos (Proverbio Propio)



PD: A la fecha (30 enero de 2012) la Cónsul "I. V" está desaparecida. Lo último que dispuso el Consulado fue enviar a una asistenta Social. Como abogado, sé que una "Asistenta Social"  no va solucionar nada, sólo crear falsas espectativas. En definitiva, los funcionarios consulares no van a hacer nada por que posiblemente el  "Caso del Doctor" no le va a generar réditos políticos y menos "fotitos". Lo cual me ha confirmado nuevamente,  algo que ya sabía: El Consulado General del Perú de Buenos Aires, salvo excepciones esta poblado de funcionarios burócratas sin el mínimo respeto por el "CIUDADANO" y que sólo buscan "Figuretear" para obtener mezquinos réditos

 Por Miguel Ángel Villegas G.

NOTAS:

  • DE LUSTRABOTAS A MÉDICO-ABOGADO. Nicasio Liébana. Ediciones “Sarandiario”.  1996.
  • Ricardo R. Ballestra. Prof. De Derecho Internacional Privado en la U.B.A. Ex director de la Revista “Lecciones y Ensayos”. Ex secretario de la Asociación Argentina de Derecho Comparado.
  • Julio Armando Grisolía. Juez Nacional del Trabajo. Director y docente de la Maestría en Derecho del Trabajo y Relaciones Laborales Internacionales (Universidad Nacional de Tres de Febrero). Docente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional. Profesor adjunto regular por concurso de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
  • "REALIDADES PERUANAS" - 500 años de Encuentros y Desencuentros.
    Somos un Programa de los peruanos en la Argentina.
    Lunes de 18 a 20 ( 4 a 6 pm, hora Peruana).
    por FM 106.5 / internet: www.mundosur.fm.com

 




















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